Este miércoles 1 de julio, en las aulas del Centro de Formación Judicial, se llevó a cabo la cuarta presentación de resultados del Programa de Educación en Derechos Humanos (PROEDHU), impulsado por la Dirección de Participación Ciudadana, Acceso a Justicia y Derechos Universales, a cargo de Jessica Malegarie. La actividad contó con la participación de la consejera Rocío López Di Muro, el presidente de la Cámara de Casación y Apelaciones en lo Penal, Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas de la Ciudad, Javier Buján, la secretaria de Planificación, Inés Selvood, la titular de la Secretaría Especializada en Materia Ambiental y de Derecho Animal, Clara Bertotti y la coordinadora general de Enlace entre el Observatorio de Género en la Justicia y el Centro de Justicia de la Mujer con la Secretaría de Administración General y Presupuesto, Raquel Munt.
El encuentro tuvo como objetivo presentar los resultados alcanzados por el Programa de Educación en Derechos Humanos (PROEDHU), rendir cuentas sobre el trabajo desarrollado y transmitir el espíritu que impulsa esta iniciativa, que este año celebra su quinto aniversario. Consolidado como un dispositivo fundamental para fortalecer el vínculo entre el Poder Judicial y la ciudadanía, el Programa continúa ampliando su alcance, incrementando año tras año la cantidad de causas derivadas y las temáticas abordadas. La jornada comenzó con la proyección de un video institucional que presentó la metodología de trabajo, los principales indicadores y el impacto del programa en las personas participantes. Posteriormente, se compartieron los logros alcanzados durante el último año, los desafíos para el futuro y los nuevos contenidos incorporados, teniendo como eje central los testimonios de quienes participaron de los distintos dispositivos y relataron cómo la experiencia contribuyó a su desarrollo personal y a la resolución de sus conflictos.
Para dar comienzo con el encuentro, la consejera Rocío López Di Muro comentó: “Detrás de cada causa hay una persona, un conflicto y una víctima, y este programa permite brindar una respuesta concreta a cada una de esas realidades. Los talleres no solo acompañan el cumplimiento de las reglas de conducta, sino que también generan un impacto real en las personas y fortalecen el trabajo del Poder Judicial”. Y agregó: “Como jueces, contar con este recurso nos da la tranquilidad de saber que existe un seguimiento, que las personas participan de un proceso acorde a la problemática de su causa y que el objetivo es favorecer su reinserción social, evitando la reiteración de conductas y haciendo más efectivas nuestras resoluciones”.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Casación y Apelaciones en lo Penal, Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas porteño, Javier Buján, agregó: “Cada vez que nos reunimos es importante reconocer el trabajo que realiza el Programa de Educación en Derechos Humanos, porque acerca la Justicia a las personas y nos recuerda que detrás de cada expediente hay una historia, una familia y un proyecto de vida. Esa es la perspectiva desde la que debemos trabajar cuando hablamos de derechos humanos”. Y agregó: “El sistema judicial no solo debe resolver conflictos, sino también promover la reinserción, la reparación y la paz social. Este programa es una herramienta fundamental porque nos permite brindar respuestas oportunas, trabajar de manera interdisciplinaria y generar alternativas que beneficien tanto a las personas como al funcionamiento de la Justicia”.
Para finalizar, la directora de Participación Ciudadana, Acceso a Justicia y Derechos Universales (PAJDU), Jessica Malegarie, concluyó: “Más allá de la situación que haya traído a las personas hasta los talleres, siempre existe la posibilidad de empezar de nuevo. Este espacio nos invita a revisarnos, aprender de lo hecho y seguir construyendo, recuperando la voz de quienes participan, de las autoridades y de los equipos que hacen posible el programa”. Y agregó: “Lo que para muchas personas representa el cierre de un proceso judicial, para PROEDHU es un punto de partida. Desde un enfoque de acceso a la justicia, con una mirada restaurativa y de derechos humanos, buscamos poner a las personas en el centro, acompañarlas en el cumplimiento de sus reglas de conducta y brindarles herramientas para reflexionar sobre sus acciones, fortalecer su proyecto de vida y contribuir a una sociedad más justa”.
Durante la jornada, distintos participantes compartieron sus experiencias y reflexionaron sobre su paso por el Programa de Educación en Derechos Humanos. En sus testimonios destacaron el acompañamiento y la contención brindados por el equipo responsable de los talleres, así como el trato cercano y respetuoso que recibieron a lo largo del proceso, una experiencia que, según expresaron, superó ampliamente sus expectativas iniciales. Asimismo, valoraron las herramientas adquiridas para la resolución de conflictos, la importancia del trabajo colectivo, la escucha activa, la empatía y el reconocimiento de los propios errores como parte del crecimiento personal. También resaltaron que muchos de esos aprendizajes pudieron trasladarlos a su vida cotidiana y compartirlos con otras personas de su entorno.








