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Domingo 24 de junio de 2018

"En 20 años, la Ciudad no tuvo una denuncia de corrupción contra un juez"

La presidenta del Consejo de la Magistratura porteño, advierte: "Los jueces nacionales no existen en la Constitución".

"Llega un momento que el traspaso se va a dar", asegura Marcela Basterra titular del Consejo de la Magistratura porteño. La referencia es a la transferencia de competencias desde la Nación hacia la Ciudad, pero también hacia los jueces que rechazan pasar a la órbita capitalina. "Muchos jueces nacionales por su propia historia se quieren jubilar en el mismo lugar. Hay resistencia a los cambios, pero en algún momento no va haber muchas opciones", asegura la constitucionalista que asumió su cargo hace poco más de un año atrás en reemplazo del fallecido Enzo Pagani.

-Por lo general se habla más del Consejo de la Magistratura nacional que del Consejo porteño, ¿por qué?

-El Consejo de la Magistratura de Nación tiene causas mucho más resonantes de mayor volumen político, como la remoción de jueces federales. No es por defender a los jueces de la Ciudad pero no tuvimos en 20 años una denuncia de corrupción. Yo no sé si no hay un juez corrupto, pero en general hay muy buenos estándares de transparencia y jueces honestos en la Ciudad. Tuvimos casos de sanciones disciplinarias por otros motivos, que no son poca cosa, como maltrato laboral. En Nación tienen muchos más fueros, mientras que en la Ciudad tenemos el Contencioso Administrativo y Tributario y el Penal, Contravencional y de faltas. La diferencia con Nación es que el tema de administración y sueldos de todos los fueros lo lleva la Corte Suprema, acá lo llevamos nosotros.

En la Ciudad implementamos el expediente electrónico en todos los fueros en todas las instancias. Algo que se criticó mucho en Nación es tener en el siglo XXI una justicia del siglo XIX, con expedientes cocidos.

-¿Cómo es la preparación de los jueces porteños frente a otros magistrados?

-Hacer un comparativo tan taxativo no corresponde. La Ciudad de Buenos Aires tiene muy buenos estándares en general: meses atrás implementamos el expediente electrónico en todos los fueros en todas las instancias. Esto implica despapelización, mayores niveles de celeridad, transparencia. Se puede hacer un control de gestión de los jueces y de la gente que trabaja en los juzgados. Algo que se criticó mucho en Nación es tener en el siglo XXI una Justicia del siglo XIX, expedientes cosidos... en eso la Ciudad está más avanzada. También invertimos mucho en capacitación, los jueces están muy capacitados en lo suyo. Esto no es ni más ni menos, también es más chico el poder judicial de la Ciudad, hay que ver qué pasa cuando se transfieran todos los fueros.

-En diciembre termina su mandato al frente del Consejo. ¿Qué balance hace?

-Avanzamos en cuestiones de transparencia y de acceso a la información pública, gobierno digital. Estamos trabajando con mucha fuerza en el traspaso, el tema es que no depende tanto de nosotros sino casi exclusivamente del Congreso Nacional. 

Hay cuatro convenios para el traspaso de la Justicia Ordinaria Penal, el fuero sobre relaciones del consumo, la Inspección General de Justicia y el Registro de la Propiedad Inmueble. Sí avanzamos con el traspaso de los delitos, salvo narcomenudeo y lesiones se traspasaron más de 35 delitos a la Ciudad. El fuero penal tiene una competencia más grande que a principios de año. Los fiscales tienen mucho más trabajo que a principios de año porque en la Ciudad tenemos un sistema acusatorio.

-Los jueces nacionales no parecieran estar muy convencidos del traspaso

-La explicación creo que es jurídica, sociológica, psicológica...

-¿Y económica?

-Económica también pero cuando se haga el traspaso va a haber una equiparación económica porque si no se estaría lesionando una garantía constitucional. Las resistencias a los cambios son bastante comunes pero cada vez menos. Cuando la Constitución se refiere a los jueces habla de jueces locales o provinciales o jueces federales, no de jueces nacionales. Los jueces nacionales fue un invento del siglo XIX cuando Buenos Aires era capital de la República y no tenía Justicia. Tenía sentido cuando éramos Municipalidad, pero no ahora que somos una Ciudad Autónoma. La Corte en sus cuatro últimos fallos expresó que la justicia ordinaria es meramente transitoria, con lo cual ya no resiste el menor análisis. No puede haber más resistencia.

La Constitución habla de jueces provinciales y federales, los jueces nacionales son un invento del siglo XIX cuando éramos Municipalidad, pero ahora que somos una Ciudad Autónoma no puede haber más resistencia al traspaso.

-¿Qué sucederá con los jueces que no quieren ser traspasados?

-Llega un momento que el traspaso se va a dar. Por el momento está planeado progresivamente: en el fuero penal hay 49 unidades pendientes, entre fiscalías, defensorías, juzgados o vocalías de cámara. Lo primero va a ser el traspaso de los vacantes que serán cubiertas por concursos y las 360 personas que pertenecen a esas estructuras. No es que todos van a ser traspasados inmediatamente. 

Muchos jueces nacionales por su propia historia se quieren jubilar en el mismo lugar. La resistencia a los cambios es algo normal, aunque algunos dicen "yo no quiero ser un juez municipal". Hablar de un juez municipal es anacrónico. Hay resistencia a los cambios, pero en algún momento no va haber muchas opciones.

-¿Existe una corporación judicial o una familia judicial?

-Hablar de familia judicial es una exageración, pero sí hay una suerte de corporación como ocurre en otros ámbitos. Es natural que personas que pertenecen a distintos grupos tiendan a defenderse o a luchar por objetivos comunes, eso sí hay. Pero no se puede hablar de una corporación judicial que presione todo el tiempo. La autoprotección entre los miembros de un determinado grupo social es algo natural pero cuando eso es exagerado pienso que está mal. No veo en el Poder Judicial más corporativismo que en otras profesiones.

-En noviembre del año pasado el Consejo de la Magistratura porteño fue noticia por una serie de nombramientos y creación de cargos, justo en el momento en que Larreta pedía ajustar el gasto político. ¿Comparte las críticas?

-No coincido con las críticas, lo que hicimos fue sancionar una resolución para rearmar una estructura, pero de ningún modo era lo que dijeron. De cualquier manera quisimos hacernos eco de la demanda de mayor austeridad de la sociedad y dejamos sin efecto la resolución. Lo frenamos porque creemos que cuando la sociedad hace distintos requerimientos está bien oír a la sociedad. En ese sentido buscamos disminuir la planta permanente en un 20% sin despedir a nadie y nadie viajó con dinero del Consejo. Estamos en un plan de mucho ahorro nadie para dar la señal que con justicia la sociedad está pidiendo.

-Funcionarios porteños habían considerado la posibilidad de iniciar un jury contra la jueza Patricia López Vergara por haber "limitado la capacidad de acción" de la Policía Porteña durante las protestas contra la reforma previsional, ¿hubo una presentación formal?

-Hay un pedido de juicio político pero no se ha sumariado a la jueza ni mucho menos. No tuvo ningún tipo de avance porque no se puede juzgar a los jueces por el contenido de sus sentencias.

-¿Cuál es su posición respecto al aborto?

-No quiero tomar una postura porque como Presidenta del Consejo de la Magistratura entiendo que puede haber jueces que estén a favor y otros en contra. Pero me parece sumamente enriquecedor que se haya dado el debate. Cualquier sociedad moderna por lo menos merece darse este tipo de debate con toda seriedad al margen de los resultados. En el siglo XXI se espera de mínima que no haya temas tabú y que la sociedad entera pueda discutir cuestiones tan importantes.


Fuente: La Política Online
Fecha: 24 de junio de 2018

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